Secretario de Estado ordena nuevas casetas de seguridad y reforzar la vigilancia del área protegida
El Secretario de Estado de Medio Ambiente y Recursos Naturales anunció la suspensión del administrador de Las Dunas de Baní, Félix Lara, debido a la negligencia en el desempeño de sus labores en esta área protegida.
Omar Ramírez Tejada dijo que en sustitución de Lara fue nombrado provisionalmente Isaías Fuentes, al tiempo que ordenó el aumento de dos a seis de los guardaparques en la zona, quienes patrullarán día y noche para evitar las extracciones de arena.
"Recibimos y constatamos la denuncia de que habían unos puntos de extracción donde el área protegida había sido afectada, como es el caso de Matanzas y Arroyo Hondo, pero aunque se mencionan otros puntos, la visita realizada a la zona demuestra que en éstos no hubo tal daño", dijo el Ministro de Medio Ambiente.
El Funcionario recibió la denuncia el viernes pasado de parte de comunitarios, y procedió inmediatamente a ordenar la creación de una comisión encabezada por el ingeniero Aquino Suero Dominici, encargado del Departamento de Protección y Vigilancia, de la Subsecretaría de Áreas Protegidas, para determinar el nivel de daño a la zona.
Dicha comisión, tras el levantamiento de información, inició los trabajos en ese sentido a primera hora del sábado, estableciendo nuevos puntos de control y vigilancia a partir de los dos caminos fundamentales de penetración, que utilizan tanto la comunidad como los infractores.
Señaló Ramírez Tejada que el daño ambiental se está ejecutando en horas de la madrugada y de la noche por parte de personas desaprensivas de la zona.
"En ese sentido, hemos reforzado la vigilancia con nuevas dotaciones de guardaparques, sobre todo en esta área". El Secretario de Medio Ambiente ordenó, además, el retiro inmediato de una
alambrada encontrada en Las Dunas, colocada por residentes de la zona, acción a la que procedió de inmediato el nuevo administrador.
Esta área protegida fue declarada con la categoría de monumento natural en el Decreto No. 233 del 3 de julio del 1996, el cual, además de establecer los límites de esta unidad, declara como su objetivo de conservación, la protección del ecosistema de dunas y médanos más grandes de Las Antillas y de la rara vegetación propia del mismo. Posteriormente, el Decreto 233 fue ratificado por la Ley de Medio Ambiente y Recursos Naturales (64-00 del 18 de agosto del 2000).